lunes, 18 de julio de 2011

Más maderaaaaaaaa!!!!!! (o porque las empresas y acaudalados son adictos al crédito)


Más, más, más


En la anterior entrada identificamos al crédito fácil o la expansión artificial del crédito como factor fundamental en la creación de burbujas especulativas y crisis posterior de la economía tras el estallido de las mismas. Pienso dedicar una futura entrada a explicar porque los ciudadanos somos adictos al crédito, pero dedicaré esta a desentrañar un par de conceptos que habitualmente pasamos por encima y que explican porque es tan atractivo el crédito para los empresarios y acaudalados:

a) El apalancamiento financiero: se define el apalancamiento como la relación entre capital propio y crédito invertido en una operación financiera. Un mayor apalancamiento aumenta la rentabilidad de nuestro capital, si bien aumentamos el riesgo. Veámoslo con un ejemplo:

Tengo 200.000 euros y decido invertir en la burbuja inmobiliaria. Con ese dinero compro un piso, al cabo de un año vendo el piso por 220.000 euros.
Beneficio: 20.000 euros. Rentabilidad: 20.000/200.000 = 10%

Tengo 200.000 euros y decido invertir en la burbuja pero apalancándome. Compro 5 pisos, pongo 40.000 euros para cada piso y el resto lo financio con 5 créditos de 160.000 euros al 5% de interés, al cabo de un año vendo los 5 pisos por 220.000 euros.
Beneficio: 220.000 x 5 – 200.000 – 160.000 x 5 – 8.000 x 5 (los intereses) = 60.000 euros. Rentabilidad: 60.000/200.000 = 30,00%

Aumenta la rentabilidad de la inversión y también aumenta el riesgo. No lo calcularé pero os animo a que lo hagáis vosotros, cuando la revalorización de los pisos sea tan solo del 5% el beneficio será igual en ambos casos y si la revalorización se reduce al 4% el beneficio es nulo, a partir de ese punto empiezo a perder mi capital inicial.

Fijémonos ahora en la empresa cuya quiebra dio origen a la crisis: Lehman Brothers, en el documental Inside Job se dice que su apalancamiento es de 30 (en realidad había sido de 30 pero en el momento de la quiebra era de 28). Por la web se pueden ver indicaciones en las que se habla de un apalancamiento reportado por el banco de 12,1, y real de 13,9 (ya que Lehman falseaba su balance), si bien estas cifras se refieren a una medida de apalancamiento corregida, en la que no se tienen en cuenta aquellos activos que a juicio del banco no suponían una posición de riesgo para el mismo ¿Qué implica esto? Que con 25.000 millones de dólares de capital soportaba un volumen financiero de 700.000 millones de dólares. 700.000 – 25.000 = 675.000 millones de dólares que alguien espera cobrar y que parece ser que no cobrará. Las fichas de dominó comienzan a caer……………..


……….aunque en realidad esto no es tan sencillo porque gran parte de esa deuda corresponde a inversiones “limpias” que junto con la obligación al pago generan el derecho a recibir unos ingresos. En una primera estimación se pensaba que 129.000 millones eran incobrables. En realidad Lehman se vendió por 3.725 millones asumiendo los compradores 112.900 millones de las inversiones “limpias”, es decir, que ha quedado un “agujero” de 562.000 millones de dudoso cobro en un banco “malo” del que los acreedores tienen un 49 %.

He intentado ser preciso, aunque el galimatías de cifras es importante y podríamos discutir hasta la eternidad que parte de los 562.000 millones será impagada, igual que los teólogos discutían en la edad media cuantos ángeles caben en la punta de un alfiler, pero que los “mercados” no se hayan hecho cargo de ella nos da una indicación bastante importante sobre su valor real. En cualquier caso lo importante no es la cifra exacta, sino comprender que con el apalancamiento el riesgo se transmite a todo el sistema financiero a través de la cadena de deuda.

Resumiendo: la posibilidad de obtener créditos a un bajo tipo de interés supone un incentivo enorme para apalancarse pero incrementa el riesgo del inversor y este lo transmite a todo el sistema financiero. Entonces ¿como gestionamos los riesgos? El ya citado Hyman Minsky nos indica que un aumento del crédito fácil está muchas veces asociado a la innovación financiera.


b) Ingeniería financiera


La observación de la historia nos muestra que frecuentemente se desarrolla un nuevo tipo de instrumento financiero que infravalora los riesgos. De hecho, el crédito fácil y la innovación financiera son un cóctel peligroso. Veamos algunos ejemplos:

- En 1929, año famoso por producirse el crack de la bolsa de Nueva York que dio origen a la gran depresión los precios fueron catapultados a la estratosfera con la ayuda de los "margin calls" Durante los años previos al desastre se fue formando una burbuja enorme en la bolsa. Ciudadanos de cualquier clase social compraban acciones a crédito. Era habitual que los corredores ofrecieran prestamos por valor de 2/3 del valor de la compra que se deseaba realizar, es decir, se entraba con un apalancamiento de 2. La “margin call” era una herramienta que permitía añadir capital y por tanto reducir apalancamiento si la rentabilidad empieza a descender. Recordad que según hemos visto en el ejemplo de los pisos, en función del interés al que nos presten el dinero existe una cierta tasa de incremento de los precios que hace que el beneficio sea cero. Con la “margin call” se pretendía poder añadir capital cuando se estaba cercano a ese punto, pero en el momento clave todo el mundo quiso vender y nadie pensaba en añadir capital.


- Dos burbujas históricas del siglo XVIII, una en Francia y otra en Inglaterra comienzan con una titularización de deuda pública, que se mezcla con el titulo que representa el valor del capital de una empresa (las llamadas acciones), creando un producto nuevo que no se sabe muy bien que es. Está practica, largo tiempo olvidada, se retoma en 1.970 y ha sido clave para permitir inflar la burbuja de las hipotecas subprime. Mediante esta herramienta los bancos que concedían los créditos subprime los vendían a otros bancos, fondos de inversión y planes de pensiones después de mezclarlos convenientemente con deuda pública, acciones, etc. El objetivo era, como con toda innovación financiera, que el inversor no sea consciente del autentico riesgo asumido. La regulación impone la obligación de calificar el riesgo de las titularizaciones y esa calificación la realizan las denominadas "agencias de calificación de riesgos" que otorgaban la calificación de "riesgo mínimo" a estos paquetes que incluían las hipotecas subprime. A Lehman Brothers también se la calificaba como una entidad de máxima solvencia el día antes de su quiebra. Fiabilidad de la calificación: cero.


Me ha quedado un post un tanto áspero pero espero que haya quedado claro porque las empresas y acaudalados adoran el crédito fácil y barato y el riesgo que ello supone. Sin embargo, el crédito en si no es malo, permite acelerar la economía, que se realicen inversiones productivas con la consiguiente creación de empleo así como que se pueda disfrutar de una vivienda en propiedad sin necesidad de ahorrar media vida. La clave esta en que llegue allí donde es realmente útil y en la medida adecuada ¿como lograrlo? Quizás un nuevo vistazo a la historia nos ofrezca algunas pistas.... prometo abordarlo en el futuro.

6 comentarios :

  1. Me ha gustado mucho.... clarito,clarito

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  2. Gracias Selenita, tenía miedo de que un tema aparentemente tan aspero no quedara claro. Estamos acostumbrados al anumerismo. Por otro lado la información que dan los medios de estos temas es patética. Noticias donde se dice que Lehman falseo su balance para que resultara un apalancamiento de 12,1 y el real era de 13,9. Pero lo del 13,9 son patrañas puras y duras, la realidad es apalancamiento 28: 25.000 millones de capital, 675.000 millones de deuda.

    Conceptos difíciles de imaginar realmente, muestran a las claras lo inviable del sistema actual.

    Si tengo tiempo quiero editar la entrada y añadir un detalle: el tamaño de Lehman 700.000 millones, coincide casualmente con el dinero del rescate que proporciono la administración Bush 700.000 millones. Y un nuevo instrumento de ingeniería financiera: los seguros de impago (CDS) que como todos tiene la función de permitir que se pueda generar más deuda.

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  3. Felicidades por tu nuevo blog, Jesús N.

    ¿Qué opinión te merece este artículo sobre la Reserva Federal? Cuando lo leí me quedé estupefacto, porque se habla de un apalancamiento de 51 a 1 (ya sé que no es lo mismo esto en el caso de una empresa privada que en el de la Fed, pero no deja de ser impresionante).

    Por cierto, sobre todo esto leí un buen libro, y además sintético: "El crac del año ocho", de Miguel Ángel Lorente y Juan Ramón Capella. ¿Te lo has leído?

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  4. Hola Carles y gracias, no he leido de momento el libro de Lorente y Capella pero lo tendré en cuenta. Si que conocía el artículo sobre la FeD, en mi siguiente post hablaré sobre el tema, relacionándolo con las conclusiones del documental "Overdose" junto otros indicios que he reunido como piezas de un "puzzle". Las conclusiones son las que ya sabes, es decir, que será en Octubre ;-)

    En cualquier caso, pese a mi desacuerdo con Chirs Mateson y "Dinero es Deuda" esos 1,5 billones de bonos son humo, es decir, crear dinero, podrían borrarlo del balance directamente. Esto es correcto, lo que no es cierto es que el dinero "solo" se cree así.

    un saludo y bienvenido

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  5. Hola Jesús, felicidades por el blog y por los artículos, creo que son claros y nada farragosos, técnicos y entretenidos. Yo que no se mucho de economía(por no decir nada) seguiré tu blog con interés. Hace falta gente que explique bien el complejo mundo de la economía de una forma que el pueblo la entienda, para que entendamos los robos y los atrocinios que se han cometido y como poco a poco se va degradando el estado del bienestar en benefio de una casta minoritaria y en detrimento de la mayoría de los ciudadanos, no solo aquí sino en todo el mundo, ya que no nos podemos fiar de los medios habituales que están al servicio de la casta que he comentado anteriormente.......

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  6. Gracias Anónimo, poco a poco intentaré presentar las certezas a las que cualquiera puede llegar observando la historia. Y cuando digo certezas hay que considerar que eso no es lo mismo en ciencias sociales que en las ciencias puras, pero hay ciertas regularidades, que yo no llamaría leyes, que nos dan información de como funciona esto... y parece que va en el sentido que tú indicas. Saludos

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