Casi siempre los
hombres que logran estos inventos fundamentales de un nuevo paradigma han sido
muy jóvenes o muy nuevos en el campo cuyo paradigma cambian.
Thomas S. Kuhn La
estructura de las revoluciones científicas (1962)
¿Es posible que el mayor legado de un premio Nobel haya
permanecido por largo tiempo en el olvido? Tal parece ser el caso de Frederick
Soddy, cuyo pensamiento económico está siendo recuperado por defensores de su
reforma monetaria como Stephen Zarlenga, y por economistas ecológicos como
Herman Daly.
Cuando Soddy comenzó a interesarse por la economía era ya
premio Nobel de química, por su contribución al estudio de los fenómenos
radioactivos y la demostración de que existían átomos con las mismas
propiedades químicas y distintos pesos moleculares, que denominaron isótopos.
El trauma de la I
guerra mundial le hizo plantearse el sentido de su actividad investigadora
¿Para qué descubrir las leyes de la naturaleza si estas serían empleadas en el
diseño y creación de máquinas de guerra destinadas a la destrucción?
¿Qué clase de mundo alcanzaríamos si la energía atómica alguna vez llegase a estar disponible […] Si el descubrimiento se realizara mañana, no hay una nación que no se lanzase en cuerpo y alma a la tarea de aplicarlo a la guerra, tal y como lo están haciendo ahora en el caso de las recientemente desarrolladas armas químicas de gas venenoso. […] Si [la energía atómica] llegara bajo las condiciones económicas existentes, significaría la reducción al absurdo de la civilización científica, una aniquilación rápida en lugar de un colapso no muy persistente. [1]
